En Estrasburgo, el barrio favorito de los turistas que visitan esta ciudad del este de Francia, se llama La Petite France -La Pequeña Francia, en español-.



Este sector es conocido por sus callecitas adoquinadas, sus canales, sus casas antiguas muy bien preservadas cuyas ventanas están siempre adornadas con macetas de flores coloridas. También se encuentran numerosas tiendas que comercializan los productos locales: galletas de jengibre, panquecitos de especias, bordados tradicionales.



Además de recorrer las calles a pie, es posible navegar en barcaza por los numerosos cursos de agua que atraviesan la ciudad y comer deliciosamente en algunos de los numerosos restaurantes que sirven platillos locales.

























