Orizaba, Ver.— El Gobierno del Estado se deslindó del conflicto laboral que enfrentan educadores del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), al no ofrecer soluciones ni asumir responsabilidad alguna a través de su representante de Política Regional en la zona de Orizaba, José Raúl Torres Carrillo, lo que llevó a los manifestantes a levantar el bloqueo que mantenían este martes en los límites entre Orizaba y Río Blanco.
Durante la jornada de protesta, que se extendió hasta la tarde, los educadores liberaron la circulación vehicular en los Arcos de San Miguel, aunque advirtieron que la decisión no implica el fin de sus movilizaciones, las cuales continuarán hasta obtener una respuesta efectiva a sus demandas de mejoras salariales, reconocimiento laboral y acceso a seguridad social.
Los manifestantes reiteraron que su intención nunca fue afectar a la población, pero que la omisión de las autoridades los obliga a recurrir a estas acciones para visibilizar una problemática que, aseguran, ha sido ignorada durante años. “Lo que no queremos es afectar”, expresaron.
Lejos de presentar una alternativa de solución, Torres Carrillo sostuvo que el problema “no compete” al Gobierno del Estado y que únicamente se realizan gestiones para canalizar el caso ante la Secretaría de Educación Pública (SEP). Incluso, el funcionario se limitó a emitir recomendaciones operativas para permitir la circulación intermitente, sugiriendo cierres parciales cada 20 o 25 minutos, sin atender el fondo del conflicto.
El deslinde institucional quedó aún más evidente cuando el representante estatal rehusó ofrecer declaraciones a los medios de comunicación, respondiendo de manera tajante: “yo no puedo dar ninguna declaración”, evitando así detallar posibles compromisos o rutas de atención por parte de la administración estatal.
Las movilizaciones de los educadores de Conafe comenzaron desde el lunes en municipios como Orizaba y Tequila, y este martes escalaron con una marcha que partió desde la sierra de Zongolica hasta la ciudad de Orizaba, reflejando el malestar de quienes brindan servicios educativos en comunidades rurales y de alta marginación, muchas de ellas sin cobertura regular de la Secretaría de Educación Pública.
Gobierno estatal se deslinda del conflicto y deja sin respuesta a educadores del Conafe





















