Orizaba, Ver.- El programa de “bachetón” anunciado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que contempla intervenir algunos tramos carreteros en Veracruz, representa únicamente un “curita” y no una solución de fondo a los graves rezagos en infraestructura vial del estado, advirtió Enrique Israel Guillomén Maldonado, presidente de la Confederación Patronal Mexicana (Coparmex), delegación Orizaba.
En entrevista el líder empresarial señaló que tapar baches forma parte del mantenimiento mínimo y preventivo que, por obligación, debe realizarse de manera constante en las carreteras, pero subrayó que la dependencia federal debería ir más allá y apostar por proyectos integrales que realmente mejoren la conectividad y el desarrollo regional.
“Estar nada más tapando baches es lo mínimo que se les puede pedir. Hay muchas comunidades que siguen mal comunicadas y con carreteras adecuadas se les cambia por completo la expectativa de vida, se les conecta a actividades comerciales e industriales”, afirmó.
Guillomén Maldonado recordó que la región de las Altas Montañas es un punto estratégico para el transporte de mercancías, al ser el principal corredor entre el puerto de Veracruz y la Ciudad de México, por lo que insistió en la necesidad de retomar proyectos pendientes como un libramiento alterno que mejore la fluidez vehicular, luego de que se frenara la instalación de una nueva caseta de peaje.
El presidente de Coparmex Orizaba también alertó que la seguridad en carreteras es un tema crítico para el sector empresarial y transportista, ya que los asaltos y la rapiña se han convertido en parte del día a día.
Indicó que este tema será planteado directamente a la gobernadora del estado, Rocío Nahle García, al considerar que la seguridad no debe limitarse a los cascos urbanos, sino extenderse a las vías de comunicación que conectan a la región. “Nuetros conductores lo valen. No solo se trata de seguridad municipal, sino de seguridad carretera, que es fundamental para el movimiento de mercancías y para quienes transitan todos los días”, expresó.
En materia económica, Guillomén Maldonado advirtió que los pequeños comercios y las microempresas enfrentan una situación cada vez más complicada debido al acoso fiscal por parte del SAT y del IMSS, así como a la falta de políticas federales que incentiven la inversión.
Señaló que, a nivel nacional, alrededor de 44 mil patrones han salido del IMSS, y de acuerdo con encuestas del Inegi, muchos de ellos han optado por la informalidad como una forma de supervivencia. “Para una tienda, un pequeño restaurante o un negocio familiar, los costos se han vuelto insostenibles. Lo más fácil es darse de baja y seguir operando de manera informal. Las PYMES y microempresas son las más golpeadas”, sostuvo.
Finalmente agregó que, pese a que no se han reflejado incrementos significativos en precios o inflación, las empresas han absorbido los costos laborales y fiscales para mantenerse a flote, aunque advirtió que muchas ya están llegando a su límite.






















