+ La plaga impacta a 20 estados mexicanos por negligencia e incapacidad operativa: Quintana Damián
Córdoba, Ver.- La presencia del gusano barrenador en 20 estados del país, entre ellos Veracruz es la consecuencia directa de la negligencia, incapacidad operativa y ceguera técnica que enfrenta desde hace 7 años la sanidad animal lo que demuestra que la plaga de gusano barrenador está fuera de control reveló Francisco Quintana Damián, director general del Centro de Certificación en Bienestar Animal.
Lo anterior lo marca la confirmación reciente de la llegada del gusano barrenador a los hatos ganaderos de Guanajuato.
Precisa:
“Desde hace más de catorce meses, desde el Ateneo Latinoamericano de Médicos Veterinarios y Zootecnistas https://www.facebook.com/ateneomvz y el Centro de Certificación en Bienestar Animal https://www.facebook.com/CentroCertificadorBA, advertimos puntualmente que la falta de una estrategia sólida y la ausencia de personal capacitado en campo derivarían en una crisis sanitaria de proporciones nacionales”.
“Hoy, la realidad nos da la razón de la peor manera posible: el patrimonio de los productores mexicanos está en riesgo debido a un gobierno que ha preferido un siempre pobre y actualmente mediocre escritorio y la politiquería sobre la ciencia y la operación técnica”.
Quintana Damián externó que “esta debacle tiene responsables con nombre y apellido. La gestión de Julio Berdegué al frente de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) ha resultado desastrosa”.
“Bajo una fachada de grados académicos, se esconde una visión obtusa y un desconocimiento profundo de la realidad del campo mexicano”.
Denunció que es inaceptable que la máxima autoridad agraria del país actúe con tal nivel de ignorancia frente a una amenaza que exigía respuestas inmediatas y contundentes.
“Resulta evidente que la única “virtud” necesaria para ocupar estos cargos en la administración actual es la lealtad ciega a un movimiento político que, lejos de servir al pueblo, se ha enquistado en el poder para desmantelar las instituciones técnicas”.
“Mientras la cúpula de SADER se mantiene alineada a intereses partidistas, los ganaderos y trabajadores del campo enfrentan solos el avance de una plaga que pudo haber sido contenida”.
Exigió que el Gobierno Federal deje de minimizar la situación y que la SADER asuma su responsabilidad técnica de manera urgente.
“El campo mexicano no se gestiona con ideología ni con retórica política; se defiende con presupuesto, con personal operativo capacitado en las zonas de conflicto y con una capacidad de respuesta que, hasta el día de hoy, ha brillado por su ausencia”.






















