En tanto que el primer viceministro cubano Oscar Pérez Oliva-Fraga anunció esta mañana que su gobierno abriría las puertas a la inversión extranjera, incluida la de Estados Unidos y cubanos residentes en ese país, el presidente Donald Trump anunció esta tarde que tomará Cuba y podrá hacer con ella lo que quiera.
Ambos anuncios causaron declaraciones contradictorias, pero en ambos casos es inminente la caída del régimen comunista que ha imperado en la isla caribeña y que mantiene sumidos en la miseria y hambre a miles de ciudadanos de ese país.
“Creo que tendré el honor de tomar Cuba” declaró este lunes el presidente Donald Trump a periodistas en la Casa Blanca.
“Si la libero, la tomo. Creo que puedo hacer con ella lo que quiera. Ahora mismo son una nación muy debilitada”, sentenció.
Cuba lleva enfrentando desde hace varios meses el bloqueo energético que le impide recibir combustibles desde otros países, entre ellos Venezuela y México lo que ha sumido en el caso a la población que sufre peores situaciones de hambruna, apagones de energía por muchas horas y sin muestras de que el gobierno haga algo para solucionarlo.






















