+ Prevén menos ciclones, pero más calor y contrastes
Orizaba, Ver.– Veracruz no tendrá un año de huracanes intensos en 2026, pero sí enfrentará un clima más inestable, con calor elevado, lluvias irregulares y periodos secos, como efecto del posible desarrollo del fenómeno El Niño.
De acuerdo con proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), existe más de 60 por ciento de probabilidad de que este fenómeno se presente entre verano y otoño, alterando el comportamiento habitual del clima.
A diferencia de otras regiones, en Veracruz El Niño suele reducir la actividad ciclónica en el Atlántico, lo que implicaría menos impactos directos de tormentas o huracanes. Sin embargo, especialistas advierten que el riesgo no desaparece, sino que cambia.
Se prevén lluvias intensas en lapsos cortos, seguidas de sequías temporales, un contraste que podría provocar inundaciones repentinas y afectar el campo. A esto se suma un aumento en las temperaturas, que, combinado con la humedad característica del estado, elevaría la sensación térmica.
Además, la canícula que es el periodo de calor entre julio y agosto, podría intensificarse, con menor presencia de lluvias y mayores afectaciones en la disponibilidad de agua y actividades agrícolas.
El reto para la entidad no será un fenómeno extremo aislado, sino la variabilidad del clima, que complicará la planeación en sectores clave.
Especialistas recomiendan mantener vigilancia constante y fortalecer medidas de prevención ante un año marcado por contrastes.






















