Tengo un amigo que es buena persona. Lo he visto esforzándose para ayudar a mucha gente desde que entró a un club rotario. Entiendo que lo hace también por obtener reconocimiento ya que es foráneo, y trata de encajar en su nueva ciudad a pesar de llevar más de 20 años aquí. Cada vez que hablamos de la situación política del país, me responde con lugares comunes y con la propaganda que ese día ha repartido palacio nacional a través de su infinidad de redes que día con día distorsionan la realidad, de manera tan eficiente que mi amigo cree que esa propaganda muestra la realidad, y se niega a ver lo que está sucediendo en México y el mundo. ¿Cómo le explico para que entienda?
A mí me resulta muy útil para comprender cómo se manipula la mente de millones de mexicanos. Como objeto de estudio es importantísimo, ya que comparado con los especialistas contratados por palacio nacional, Paul Joseph Goebbels el ministro de propaganda del régimen nazi, parece un niño de kínder.
Este amigo, después de mucho comentar, ha logrado aceptar que hay narco políticos emanados de Morena pero defiende a capa y espada la inocencia de López Obrador. Incluso, por más que se le explica cómo funciona un tratado de extradición, insiste en que deben los Estados Unidos presentar pruebas de las narco relaciones de los 10 implicados. No alcanza a leer siquiera que el tratado indica un orden, que exige una solicitud de Estados Unidos, en segundo lugar la detención con fines de extradición de los solicitados, y en tercer lugar hay 60 días para que Estados Unidos presente las pruebas, y el gobierno mexicano vía la FGR acepte o deniegue la petición.
El gobierno mexicano está violando un tratado que tiene la misma jerarquía jurídica que la constitución. Lo peor, es que está poniendo en riesgo a millones de mexicanos. La apuesta es que el presidente Trump lanza una amenaza del tipo ¨si no los detienen ustedes, nosotros vamos por ellos¨ como un farol, una balandronada. Es decir, que el gobierno mexicano apuesta que no llevará a cabo su amenaza. ¿Apuesta arriesgada? Están apostando con vidas y bienestar de 130 millones de mexicanos.
Debemos entender lo que nos ha traído a esta situación. La parte mexicana, la asociación delictiva entre gobierno y criminales ya no necesita ninguna prueba. El crecimiento del poder y control de organizaciones criminales tanto en municipios, estados y país entero, no serían posibles sin la relación con quienes gobiernan. En los últimos 8 años hemos visto muy poco esfuerzo de las autoridades para frenar y vencer a esas organizaciones criminales, en detrimento de la vida y los bienes de los mexicanos comunes, que nos convertimos en carne de cañón, para enriquecer a los unos y a los otros.
Estados Unidos sabe que México ha sido el territorio de una guerra soterrada contra sus principales enemigos. Rusia posee la representación diplomática más grande en México, ninguna otra embajada tiene más personal en el país que la rusa. Cuba ha influido en la política mexicana, generado incluso movimientos guerrilleros y desestabilizando al país cada vez que ha convenido al gobierno de la Isla. China ha utilizado a México para espiar a Estados Unidos, para vender productos chinos disfrazados de mexicanos a Estados Unidos violando embargos y aranceles, se ha infiltrado auxiliando a organizaciones criminales, tanto a fortalecerse y ampliar su control territorial, pero sobre todo, envenenando a cientos de miles de americanos, alimentando las redes de producción y venta de drogas químicas con precursores, a las bandas criminales mexicanas que los procesan, convierten en producto terminado y exportan a Estados Unidos, generando allá un problema enorme de salud pública y económico brutales.
Estados Unidos ha tomado el toro por los cuernos. Las élites han comenzado a actuar, desde antes de que Trump tomara posesión en su primer término. Con esto quiero dejar claro que es una política de estado, de seguridad nacional, y no como lo ha considerado el gobierno mexicano, una decisión unilateral de Trump. Así que gane o pierda las elecciones intermedias de noviembre el partido republicano, e incluso, gane o pierda las elecciones presidenciales en 2028 ese partido, la política norteamericana de seguridad nacional va a exigir un control de las organizaciones criminales en México.
Si a ello sumamos los intereses económicos de la primera potencia mundial, debemos considerar que los contrapesos, la vigencia del estado de derecho, eliminar a un partido hegemónico que no actúa con ética sino como voraz ladrón, garantizar paz social y alternancia partidista, todo ello va en el interés de las élites que dirigen y gobiernan Estados Unidos.
Por lo anterior, la apuesta de la presidenta Claudia Sheimbaum es muy arriesgada. México sin el gas texano se paraliza en 48 horas. No hay industria que no utilice electricidad o gas natural. Sin las importaciones de gasolina, México se paraliza en 72 horas, y la mayoría viene de Estados Unidos. Sin Maíz no hay país, y México importará 799,100 toneladas de maíz blanco, y 25 millones de toneladas de maíz amarillo en 2026, la mayoría de Estados Unidos. Entre el 65 y el 70% del PIB mexicano está representando por las operaciones realizadas gracias al tratado de libre comercio. Una suspensión de dicho tratado, causaría una recesión jamás vista en México.
Ya definí el nivel de sufrimiento de la población. Falta el costo en vidas humanas. Cuidar narco-gobernantes con fuerzas de élite del ejército y la marina, solo expone a nuestros soldados a morir para proteger a criminales. No hay fuerza militar mexicana que pueda detener un operativo similar al que realizó Estados Unidos contra Maduro.
Entiendo que Claudia quiere proteger a su partido del desprestigio que genera haberse aliado con criminales. Entiendo que quiera proteger a figuras muy reconocidas dentro de su movimiento. Entiendo que quizá ella misma haya sido afectada por el financiamiento ilegal a las campañas con dinero de criminales. Pero también entiendo que ella es la presidenta de México. Está ante la disyuntiva de proteger a criminales o proteger a 130 millones de mexicanos.
Quizá si no se tratara de criminales, los mexicanos aceptarían retar a los norteamericanos. Pero en este caso, dudo mucho que un mexicano esté dispuesto a vivir sin maíz, sin electricidad, sin trabajo y sin gasolina, tan solo para proteger a una banda de criminales que tuvo el acierto de asociarse con una banda de políticos que buscaron llegar al poder, al precio que fuera.
También me queda claro que son muchas las figuras de morena involucradas. El temor cunde, pues no saben si se van a detener los norteamericanos con aquéllos que negociaron con los cabecillas que ahora son testigos protegidos, o si van a llegar hasta los gobernadores que acordaron no molestar a las organizaciones criminales y les dieron vía libre para actuar como sucedió en Veracruz el sexenio pasado, incluyendo sobre todo al secretario de gobierno, al de seguridad pública y quién sabe cuántos más. Y sobre todo, ¿Qué pasa si llegan a nivel municipal? ¿Irían por alcaldes, síndicos y regidores que entregaron distintas áreas de la administración municipal al crimen organizado? En detrimento de la economía y la seguridad de los habitantes de esos municipios. Por eso se entiende que cierren filas, y se unan tantos delincuentes que son o fueron funcionarios de morena, para enfrentar la amenaza americana.
Y todavía falta la lista de narco políticos del ejército, de la marina, del PRI, del PAN, del Verde, del PT, de MC, y de otras organizaciones políticas. Qué pena que la limpieza comience desde el Norte, porque los mexicanos no queremos, no podemos, o nuestras autoridades están hasta el cuello y por eso no actúan.
@jmcmex











