PrincipalRegional

Descargas de aguas negras ahogan al Paseo de los Ahuehuetes en Mendoza

*Se estiman hasta 500 conexiones sanitarias

Manuela V. Carmona

Camerino Z. Mendoza, Ver.– El Paseo de los Ahuehuetes, presentado como un símbolo de rescate ambiental y orgullo regional, hoy se asfixia entre aguas negras. En la zona correspondiente a Ciudad Mendoza, lejos de resolverse, la contaminación persiste e incluso se agrava: se estima la existencia de hasta 500 descargas sanitarias, muchas clandestinas, que continúan vertiendo residuos directamente al río.

Un recorrido en campo confirmó lo que vecinos denuncian desde hace años: escurrimientos de drenaje a cielo abierto, conexiones improvisadas y un olor constante a aguas residuales en distintos puntos, particularmente del tramo que va de la colonia Álamos hasta Rincón Santa Rosa.

La situación resulta aún más alarmante porque ocurre a escasos metros de los humedales artificiales instalados como parte del proyecto de saneamiento; sin embargo, en la práctica son ignoradas por la población, que sigue descargando aguas negras sin tratamiento, anulando su impacto.

El contraste es brutal. En 2024, el Gobierno del Estado inauguró este corredor ecológico con una inversión cercana a los 95 millones de pesos, destacándolo como una reserva natural con más de 700 ahuehuetes milenarios a lo largo de 12 kilómetros, tres de ellos correspondientes a Camerino Z Mendoza. Hoy, ese mismo espacio enfrenta una contaminación visible, persistente y, en muchos puntos, insoportable.

“Hay días en que el agua se ve clara, pero el olor a drenaje es evidente; otros días baja completamente oscura”, relatan habitantes. La lluvia, aseguran, es lo único que momentáneamente “disfraza” el problema al arrastrar los residuos, pero no lo soluciona.

Estudios han documentado desde hace años la presencia de coliformes fecales, residuos urbanos y sustancias nocivas en el afluente. A pesar de los avances logrados con humedales, capaces de eliminar hasta el 80 por ciento de contaminantes en puntos específicos, estos han sido rebasados por la magnitud de las descargas.

A ello se suma la omisión de las autoridades. Vecinos señalan que, pese a tener conocimiento del problema, no se han aplicado medidas contundentes para frenar las conexiones ilegales ni para obligar a los usuarios a tratar sus aguas residuales. Incluso, se han registrado actos de vandalismo y robo de materiales en la infraestructura de saneamiento.

La situación es crítica: el río recibe contaminación no solo de Mendoza, sino también de municipios aguas arriba, lo que convierte al Paseo de los Ahuehuetes en un punto de acumulación de desechos.

Ante este escenario, se han planteado alternativas como la instalación de biodigestores domiciliarios, que permitirían tratar las aguas residuales y generar biogás; sin embargo, el proyecto permanece estancado por falta de inversión y voluntad política.

Mientras tanto, el deterioro avanza. Lo que alguna vez fue un santuario natural hoy se encuentra bajo presión constante por descargas de drenaje que no cesan. Especialistas y ciudadanos coinciden en la advertencia: si no se actúa de fondo y de inmediato, el Paseo de los Ahuehuetes no solo perderá su valor ecológico, sino que se convertirá en un ejemplo más de cómo un proyecto millonario puede fracasar frente a la contaminación, la indiferencia social y la inacción institucional.

Refuerza Ayuntamiento de Veracruz política de Cero Corrupción en Desarrollo Urbano

Anterior

DIF de Mariano Escobedo fortalece atención social con servicios gratuitos para la población

Siguiente

Te puede interesar

Más en Principal