La Perla, Ver.- Ante la creciente demanda de servicios de rehabilitación y las dificultades que enfrentan familias de comunidades alejadas, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) del municipio de La Perla trabaja en la gestión de un centro de rehabilitación propio, con el objetivo de ofrecer atención integral sin obligar a los pacientes a largos y desgastantes traslados.
En entrevista la presidenta del DIF municipal, Ruth García Meza, explicó que el proyecto contempla la ampliación del área de atención y la transformación del organismo en un espacio con servicios más completos, alineados a las necesidades reales de la población. La intención, dijo, es acercar la rehabilitación a la cabecera municipal y reducir el tiempo y el costo que actualmente enfrentan las familias.
Actualmente, alrededor de 30 personas del municipio reciben terapias en el Centro de Rehabilitación Integral de Orizaba (CRIO), a través de un convenio mensual. Sin embargo, el principal obstáculo es el traslado, ya que muchos de los pacientes provienen de localidades serranas, lo que implica recorridos prolongados y jornadas completas fuera de casa.
“El problema no es solo llegar al CRIO, sino el tiempo de espera y el regreso. Las familias prácticamente pierden todo el día, lo que complica su rutina y limita la continuidad de las terapias”, señaló la presidenta del DIF.
El proyecto del nuevo centro de rehabilitación contempla la atención de diversos tipos de discapacidad, desde personas que han sufrido lesiones por caídas hasta niñas y niños con discapacidades permanentes que requieren terapias constantes y de largo plazo para mejorar su condición física y su calidad de vida.
De acuerdo con la funcionaria, actualmente los pacientes acuden hasta tres veces por semana a recibir terapia, una frecuencia necesaria para lograr avances, pero que se vuelve complicada debido a las distancias y al tiempo de traslado. Con la creación del centro en la cabecera municipal, se busca ofrecer terapias más frecuentes y accesibles, acortando significativamente los tiempos y el desgaste que implica el proceso de rehabilitación.






















