Río Blanco, Ver.- Los propietarios de perros que agredan a una persona en Río Blanco enfrentarán sanciones administrativas, además de estar obligados a cubrir los gastos médicos y las incapacidades laborales que se generen a la víctima, informó el Centro de Salud y Bienestar Animal del municipio.
La medida se da en respuesta a los recurrentes reportes ciudadanos por ataques de perros, peleas entre animales y situaciones de riesgo para peatones y motociclistas en distintas colonias, donde la presencia de canes sin control se ha convertido en un problema de salud pública.
De acuerdo con Ángel Osorio Andrade, director del área, los casos de mordeduras serán atendidos con carácter prioritario y contarán con el respaldo jurídico del Ayuntamiento para que los responsables asuman las consecuencias legales y económicas derivadas de este tipo de incidentes.
Además de las sanciones, las autoridades municipales implementarán el resguardo temporal de perros detectados en la vía pública con conductas agresivas, los cuales serán observados durante un periodo de 10 días, en coordinación con la Jurisdicción Sanitaria de Orizaba, para descartar riesgos sanitarios y evaluar su destino.
Una vez concluido el monitoreo, los animales podrán ser canalizados a procesos de adopción o a fundaciones especializadas, ya que el Centro de Salud y Bienestar Animal no opera como refugio permanente, con el fin de evitar la sobrepoblación.
Como parte de las acciones preventivas, el municipio mantiene campañas permanentes e itinerantes de esterilización, consideradas por especialistas como la herramienta más efectiva para reducir la población canina en situación de calle. Estos servicios se ofrecen en el Centro de Control y Salud Animal y en colonias del municipio, con cuotas de recuperación destinadas únicamente a la reposición de insumos médicos y quirúrgicos.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a asumir la tenencia responsable de mascotas y a reportar casos de perros agresivos o mordeduras, al señalar que la prevención de riesgos y la protección de la salud pública es una responsabilidad compartida.






















