Ixhuatlancillo, Ver.— Luego del presunto feminicidio registrado el pasado 14 de febrero en la zona de Rancho San Isidro, la activista Luz María Reyes Huerta, integrante del colectivo Marea Verde Altas Montañas, manifestó su preocupación por lo que calificó como el primer caso de este tipo en la región durante el presente año.
En entrevista, señaló que este hecho “confirma una realidad que se repite en la mayoría de los casos, cuando el agresor suele ser alguien cercano a la víctima, una persona que decía quererla y que representaba, en teoría, un espacio de seguridad”.
Reyes Huerta subrayó que, más allá de los discursos oficiales sobre avances en materia de atención a la violencia de género, continúan registrándose asesinatos de mujeres, lo que evidencia que las estrategias de prevención no están dando los resultados esperados. “La pérdida de una mujer no solo implica una vida truncada, también deja familias afectadas y víctimas indirectas. Mientras las cifras de delitos de género en Veracruz se mantienen en niveles altos, algo está fallando en las acciones de prevención y atención”, expresó.
La activista sostuvo que la responsabilidad recae en las distintas esferas de gobierno encargadas de prevenir y atender la violencia contra las mujeres, al considerar que la respuesta institucional sigue siendo insuficiente frente a la magnitud del problema.
Desde Marea Verde Altas Montañas, informó, se exige que el caso no quede impune. De acuerdo con información preliminar, el presunto responsable habría sido detenido, por lo que esperan una actuación pronta y efectiva de las autoridades judiciales. “Esperamos una impartición de justicia expedita y que existan consecuencias. No queremos que esta víctima se sume a la lista de casos que permanecen sin castigo”, concluyó.






















