Córdoba, Ver.- El ingeniero Alfonso López Pineda, consultor en materia de tránsito, transporte y movilidad urbana, afirmó que la seguridad vial en las ciudades de Veracruz depende de que autoridades y ciudadanos sumen voluntades, de que se respete al peatón y de que los reglamentos se hagan cumplir de forma permanente, no por moda.
López Pineda, quien fue director de Vialidad, director de Tránsito y delegado de Tránsito, y que implementó el programa 1×1 en Xalapa, señaló que en Orizaba el esquema se extendió a toda la ciudad, ya como consultor privado. Subrayó que los tiempos en que la autoridad imponía las medidas quedaron atrás, y que ahora es necesario consensuar y buscar el equilibrio. Las soluciones que benefician solo a un lado, dijo, generan enfrentamientos, pues basta colocar una señal para que algunos vecinos se sientan afectados.
El peatón, primero
El especialista explicó que el principal problema entre la movilidad y el peatón es la falta de respeto hacia este último, a pesar de que la pirámide de la movilidad lo coloca en primer lugar. Si el peatón está listo para cruzar y el paso está señalizado, los automovilistas deben cederle el paso. Recordó que el peatón tiene siempre el derecho de vía, incluso cuando no hay semáforo, y que en la regla del 1×1 también tiene prioridad.
Añadió que los pasos peatonales a nivel de banqueta no son topes, sino espacios diseñados para dar prioridad a quien camina. Quien debe cambiar de nivel, puntualizó, es el conductor y no el peatón.
Conocer la ley no basta
Para López Pineda, la mayoría de los conductores conoce las señales, como el octágono del alto o la “E” tachada que prohíbe estacionarse, pero las respeta según su conveniencia. Los programas de educación vial, sostuvo, solo funcionan si son continuos. En Orizaba, recordó, el cumplimiento de las zonas de estacionamiento marcadas se logró con una labor insistente durante varios años, y hoy la población las respeta.
Motociclistas, principal foco de accidentes
Al cuestionarle sobre los accidentes de motociclistas, que afectan a todas las ciudades del estado, el consultor recomendó varias acciones:
- Usar casco que cumpla con las condiciones de seguridad.
- No llevar más pasajeros de los permitidos. Hay motos para dos personas, pero no para tres ni cuatro. Reconoció que muchas familias las usan como transporte para ahorrar, pero advirtió que así exponen su vida.
- Evitar la conducción temeraria, como rebasar por ambos lados o zigzaguear entre vehículos, conductas que los reglamentos sancionan.
Indicó que muchos conductores de motocicleta son muy jóvenes y lo toman como un juego sin dimensionar las consecuencias, y que los accidentes con motociclistas aumentan día con día.
El 1×1 en Córdoba
Sobre la versión de que el 1×1 no ha prosperado en Córdoba, explicó que su implementación debe planificarse bien desde el inicio, con reglas claras en cada punto. Consideró indispensable pintar en el piso cuántos carriles tiene cada espacio, algo que, según dijo, falta en esa ciudad. Agregó que la autoridad debe ser firme y orientar a los conductores durante el arranque.
Multas y transparencia
Finalmente, sobre si es necesario aplicar multas para educar al automovilista, respondió que “por supuesto”. Reconoció que lo primero que se cuestiona a la autoridad son posibles actos de corrupción, pero señaló que hoy la tecnología permite que los agentes de tránsito sean visibles y puedan ser grabados por una instancia superior, lo que transparenta su labor y protege tanto al ciudadano como al funcionario.






