Orizaba, Ver.- La propuesta de eliminar el examen de admisión en la Universidad Veracruzana (UV) encendió las alertas dentro del ámbito académico, luego de que el exrector Raúl Arias Lovillo advirtiera que aplicar una medida de ese tamaño sin estudios técnicos, infraestructura y presupuesto suficientes podría convertirse en “un nuevo y rotundo fracaso” para la máxima casa de estudios del estado.
Las declaraciones surgen después de que el actual rector, Martín Aguilar Sánchez, planteara la posibilidad de que a mediano plazo la UV pueda prescindir del examen de ingreso, como parte de una estrategia para ampliar la cobertura educativa y descentralizar la oferta académica hacia regiones rurales.
Sin embargo, Arias Lovillo cuestionó duramente que hasta ahora no exista un diagnóstico serio que explique cómo la universidad absorbería el ingreso masivo de estudiantes sin afectar la calidad educativa, la capacidad docente y la infraestructura universitaria. “Se requiere ser muy serio para tomar una medida trascendental como esta”, sentenció el exrector, quien además señaló que la UV atraviesa actualmente un deterioro institucional visible en sus instalaciones, pérdida de vinculación con sectores productivos y una preocupante falta de visión académica.
El académico afirmó que ampliar la cobertura universitaria es un objetivo positivo y necesario, pero advirtió que abrir las puertas sin planeación podría colapsar aún más a una institución que cada año recibe más de 40 mil aspirantes. “El problema no es ampliar la cobertura, el problema es cómo hacerlo”, expresó.
Arias Lovillo criticó que la actual administración universitaria impulse decisiones que considera improvisadas, sin presentar públicamente estudios sobre demanda educativa, financiamiento, necesidades regionales, carreras estratégicas ni capacidad real de crecimiento. “¿Dónde está la vinculación de la universidad con los sectores de Veracruz? No existe”, afirmó, al señalar que la UV ha perdido presencia e impacto en distintos ámbitos sociales y productivos del estado.
El exrector insistió en que eliminar el examen de admisión no puede reducirse a un discurso de inclusión, ya que hacerlo sin fortalecer primero aulas, docentes, laboratorios y programas académicos pondría en riesgo el prestigio y nivel educativo de la institución.
Incluso advirtió que una universidad masificada, pero sin capacidad operativa, podría terminar generando egresados con mayores dificultades laborales y académicas. “Que me callen la boca, pero con un documento serio”, declaró Arias Lovillo al exigir a la rectoría transparentar estudios técnicos que respalden el proyecto.
Actualmente, el examen de admisión funciona como un filtro para seleccionar aspirantes en función de espacios disponibles y conocimientos mínimos requeridos para cada carrera. Su eventual desaparición implicaría uno de los cambios más profundos en la historia reciente de la Universidad Veracruzana.






















