*Necesaria una estrategia nacional para rescatar la producción agrícola
Orizaba, Ver.- El campo mexicano no atraviesa una crisis reciente, sino una acumulada, afirmó Emiliano Zapata Serrano durante una entrevista en Orizaba, donde advirtió que décadas de decisiones desacertadas han dejado rezagadas las verdaderas necesidades de los productores, por lo que el debate no debe centrarse en el pasado, sino en las condiciones económicas que enfrentan quienes trabajan la tierra.
Descendiente directo del “caudillo del sur”, Zapata Serrano sostiene que el reto fundamental no está en la capacidad productiva del país, sino en la falta de valor que reciben los productos agrícolas. “El agricultor no quiere regalos; quiere buenos precios. Con eso es autosuficiente”, sentenció.
Según explicó, los bajos precios siguen frenando el desarrollo de miles de familias rurales, generando un círculo de pérdidas que desincentiva la producción y amenaza la permanencia de pequeños agricultores. Mientras otros países ofrecen esquemas comerciales y apoyos que permiten a sus productores mantenerse competitivos, en México el campo continúa operando en desventaja.
Aunque reconoció que hay esfuerzos institucionales para atender diversas áreas, señaló que estos no han sido suficientes para revertir el problema central: los ingresos insuficientes y esta realidad, evidencia que el campo requiere políticas más focalizadas, mejores canales de comercialización e infraestructura que permita dar valor agregado a las cosechas.
Sobre la inseguridad, un tema recurrente en el sector rural, Zapata Serrano fue enfático y dijo que aunque afecta, no es el obstáculo que más golpea a los productores, el verdadero peso recae en la falta de precios rentables, un factor que aseguró desmotiva y pone en riesgo la continuidad de quienes dependen directamente de la agricultura.
Zapata Serrano llamó a construir una estrategia integral que permita fortalecer la producción nacional y recuperar la seguridad alimentaria. Aseguró que, si se garantiza una retribución justa por el trabajo de los campesinos, el campo podría retomar su papel como motor económico de miles de familias.
Y es que datos de INEGI respaldan su postura pues más del 50 por ciento de los productores agrícolas del país perciben ingresos por debajo del promedio nacional, una brecha que, según el entrevistado, refleja el abandono histórico de un sector que, pese a todo, aún tiene la capacidad de levantarse.
Los precios, no la tierra, el problema del campo”: Emiliano Zapata Serrano






















