+ Híper San Bruno: los papeles estaban en regla… ¿y la seguridad?
Como todos los años, en los recientes días se han dejado venir con todo las lluvias.
Y, como ocurre siempre, hay lugares en Xalapa donde acontecen siniestros relacionados con la intensa caída de agua, que puede durar horas.
Son zonas donde la gente, en teoría, no debería vivir ni tendría por qué construirse una vivienda, porque son áreas de riesgo donde llegan a ocurrir desgracias.
Por ejemplo, constantemente se ven imágenes de cerros deslavados y viviendas al borde del colapso; incluso algunas llegan a sufrir pérdidas materiales o, lamentablemente, alguien termina falleciendo.
Son situaciones constantes en un estado llamado Veracruz, cuyas lluvias de septiembre y octubre suelen ser de las más fuertes, con una capital, Xalapa, que colapsa ante la gran cantidad de población a la que no logran abastecer los servicios municipales.
Pero tampoco es para azotarse: el personal del Ayuntamiento está de guardia, al pie del cañón, y llega a realizar largas jornadas para desazolvar, retirar basura o atender a la población que sufre por los efectos de las lluvias.
Esto ocurre todos los años. No es algo nuevo.
Pero ya sabe: se acercan los tiempos electorales y hay que hacer bullicio.
Por ejemplo, este lunes por la mañana, un aspirante de Movimiento Ciudadano llamado Román Moreno —relacionado con el ex candidato perdedor a la gubernatura, Pepe Yunes— fue a tomarse fotos a un deslave ocurrido durante la madrugada en la colonia Luis Donaldo Colosio. Ahí hizo como que estaba harto preocupado, “reclamando” y “exigiendo” a las autoridades municipales.
Lo curioso es que el tal Román tiene una denuncia por supuesto daño ambiental en el humedal conocido como La Lagunilla, ante la Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales y contra los Animales. (La Lagunilla, en Xalapa, es una zona tradicional conocida por haber sido un vaso regulador natural de agua que frecuentemente sufre inundaciones severas durante la temporada de lluvias).
O sea, por un lado, “muy preocupado” por los deslaves en dicha colonia, pero con senda denuncia por daño ambiental en un vaso regulador natural de agua…
Diría Carmelita Salinas: “Díganle que no m*me”.
Lo que no decía el tal Román es que desde hace rato hay gente del Ayuntamiento atendiendo la zona. Por ejemplo, el domingo, a las 22:00 horas, se recibió una llamada de emergencia y, al acudir al sitio, se corroboró que se trataba de un deslizamiento de 10 metros que obstruía parte de la vía pública.
Esto ocasionó la movilización de la Guardia Nacional y personal del Ayuntamiento de Xalapa de las direcciones de Protección Civil, Obras Públicas y Alumbrado Público. Se establecieron medidas preventivas, como la remoción de árboles que dañaron dos viviendas.
Este lunes, las cuadrillas regresaron al sitio para seguir trabajando.
Y seguramente tendrán mucho más trabajo, porque las lluvias no cesan y siempre existen riesgos impredecibles.
Lo que sí es predecible son los payasos como Román, que van a los lugares en desgracia para tomarse la foto y hacer como que están ayudando, pero sin aportar nada.
De esos abundan en tiempos electorales.
Ya se la sabe.
NOTA PARA PEGAR EN EL REFRI: El Híper San Bruno de Xalapa tenía, según la documentación oficial, todo en regla: inició su trámite de apertura en octubre de 2024, obtuvo dictámenes favorables de Desarrollo Urbano y Protección Civil, pagó su apertura y cumplió con sus refrendos de 2025 y 2026… En el papel, pues, todo estaba bien… Pero después de una inundación en la que una joven perdió la vida, la discusión no puede terminar mostrando recibos, permisos y sellos… La pregunta inevitable es otra: ¿qué revisaron las autoridades de ese tiempo para otorgar esos dictámenes favorables y qué condiciones de seguridad existían realmente en el establecimiento ante una emergencia de esta naturaleza?… Porque una tragedia así obliga a revisar no solamente si había papeles en regla, sino si esos papeles corresponden con la realidad… Y ahí es donde deben comenzar las explicaciones.




