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Noé Blanco: el arte de ser caricaturista y creativo toda la vida

Noé Blanco Barragán, caricaturista

Córdoba, Ver.- Para ser monero, cartonista o caricaturista periodístico es necesario ser creativo, mordaz, crítico y comunicador a través de las líneas, bocetos y dibujos. Es un oficio casi en extinción. A esta raza pertenece Noe Blanco Barragán quien desde joven plasmó con lápiz el mundo político, empresarial y social de nuestro estado pero en especial de Córdoba.

Originario de Orizaba y adoptado cordobés, Noe Blanco se hizo caricaturista desde los 20 años aproximadamente, en los diarios El Mundo, El Sol del Centro y ABC que le permitieron dar rienda suelta a su inspiración.

Creador del Huevito Blanco, personaje con el cual construyó historietas sobre temas trascendentes en su momento, Noe Blanco también fue el autor del personaje que por muchos años encabezó la campaña publicitaria de dos grandes establecimientos comerciales de Córdoba: Telas del Centro y Central de Telas, propiedad de los hermanos Jesús y Manuel Acevedo Quiroz.

Noé  narra que se convirtió en el creativo de esos negocios y el gran éxito fue la campaña La Gran Venta Salvaje y el personaje que Blanco Barragán creo para ello: El Gran Jefe Unga Dunga.

“Empecé a dibujar la caricatura política que siempre me gustó, desde los 15 años como una forma de protesta, de crítica”.

“En ese entonces no había muchos caricaturistas. Yo empecé en El Sol y en El Mundo se encontraba Tomás Capistrán y otro que trabajó en el ingenio San Miguelito de apellido Ventura y después estuvo Galán”.

Lápices, goma, rotrings, cartulinas o papel cascarón han sido sus compañeros inseparables durante toda su vida para crear historias, polémica, para formar opinión con sus mensajes chuscos en forma de dibujo.

“Yo hice el huevito Blanco debido a que por mi apellido muchos me decían Blanquillo y es a partir de ahí que creo el Huevo Blanco, un personaje que también tendrá vida muchos años”.

“Lamentablemente no registré la marca y ahora veo que sacan caricaturas como Película de Huevos”.

Recuerda las campañas de Telas del Centro:

“Había un señor moreno chaparrito al que escogimos y lo disfrazamos del personaje Unga Dunga y fue un éxito”.

Dijo que para grupo Acevedo trabajó durante varios años en los cuales se dedicó a crear la publicidad de las tiendas, todo a mano.

Expresó que su mayor satisfacción fue la realización de cartones críticos y otros chuscos de personajes de la vida política, empresarial y social, en especial de la zona centro de Veracruz.

Noé Blanco es una persona muy apreciada en el medio periodístico, político y empresarial; sobre todo por quienes trabajaron con él en la redacción de los diarios donde se le veía llegar por las tardes con sus herramientas que eran los lápices, gomas, navajas, rotrings y cartulinas con los cuales se acercaba a los archivos periodísticos de las noticias recientes y en base al interés, determinaba que tipo de caricatura entregaría al director o al jefe de redacción para su publicación.

Sus temas creativos fueron basados en criticar la corrupción, la prepotencia, la discriminación, la pobreza y todo tipo de problema social al que había que destacar.

Mordaz con sus dibujos no dudaba en exponer al funcionario que cometía errores en perjuicio de sus gobernantes.

También laboró en la policía, elaborando retratos hablados que ayudaron a ubicar a delincuentes.

Uno de sus primeros trabajos fue la creación de páginas publicitarias en los diarios donde trabajó, que contenían las ofertas de tiendas comerciales como Super Ahorros, Chedraui y Super Iberia

“En ese entonces no había computadoras para diseñar y mucho menos internet. Todo se hacía a mano, con creatividad y contra reloj”.

Su esposa Carmen Rodríguez y su hijo Noé Blanco Rodríguez muestran al reportero el impresionante archivo del trabajo creativo de Noé Blanco Barragán publicado en varios medios informativos quien anticipa el interés de llevar a cabo una exposición de sus mejores trabajos y darlos a conocer a las nuevas generaciones.

“Es poco lo que se conoce del caricaturista o monero y es necesario presentar el trabajo para despertar la inspiración de jóvenes que quieran incursionar en este género”.

Noé Blanco actualmente tiene 68 años de edad, luce sano y tranquilo en el interior de su hogar acompañado de su esposa y su hijo quienes han sido su respaldo y apoyo desde siempre. Se dice satisfecho de su obra artística y son los recuerdos los que revitalizan e impulsan a seguir creando, a ser único.

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