Nogales, Ver.– La franja limítrofe entre Veracruz y Puebla fue reforzada este jueves con un amplio despliegue de fuerzas estatales y federales, luego de que autoridades activaran un operativo de seguridad enfocado en la autopista 150D Orizaba–Puebla, uno de los ejes carreteros con mayor tránsito del centro del país.
Desde las primeras horas del día, unidades y personal operativo comenzaron a concentrarse en la congregación Cecilio Terán, conocida como Balastrera, punto donde se definieron las líneas de acción, rutas de vigilancia y responsabilidades para la cobertura territorial.
La conducción del dispositivo recae en la Subdirección Operativa de la Zona Centro de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, en coordinación con instancias de seguridad de Puebla y la Federación.
La estrategia implementada responde al modelo “70/30”, mediante el cual la mayor parte de los efectivos es canalizada hacia zonas con antecedentes de incidencia delictiva, mientras que el resto permanece en áreas estratégicas de control, permitiendo una reacción ágil y articulada ante cualquier situación de riesgo, especialmente en el tramo interestatal.
El operativo integra a elementos de las secretarías de Seguridad Pública de Veracruz y Puebla, la Guardia Nacional en sus divisiones de Seguridad Regional y Carreteras, así como personal del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y agrupamientos motorizados de la Policía Estatal. Las acciones contemplan patrullajes constantes sobre la vía federal, recorridos disuasivos y vigilancia preventiva en comunidades aledañas.
De acuerdo con datos oficiales, el despliegue considera más de 200 efectivos y alrededor de 40 unidades terrestres, con presencia permanente en puntos considerados críticos por el intenso flujo vehicular, comercial y de transporte de carga que conecta al altiplano con el sureste del país.
Autoridades estatales destacaron que estas acciones se inscriben dentro de un esfuerzo de coordinación interestatal sostenida, respaldado por un convenio de colaboración en materia de seguridad entre los gobiernos de Veracruz y Puebla, con el propósito de cerrar espacios a la actividad delictiva en tramos carreteros estratégicos.





















