Huiloapan, Ver.- A pesar de cumplir su segundo periodo legislativo, la diputada local Tania María Cruz Mejía enfrenta cuestionamientos por la falta de resultados concretos en materia de bienestar animal, especialmente en Nogales, su municipio de origen, donde aún no existe un reglamento para sancionar el maltrato.
El pasado 20 de diciembre de 2024, el Congreso de Veracruz aprobó por unanimidad una reforma impulsada por la propia diputada que amplió el mandato de la Comisión de Medio Ambiente para incluir explícitamente la protección y bienestar animal. Sin embargo, a la fecha, Nogales carece de reglamento en la materia, a pesar de que las dos administraciones municipales anteriores fueron emanadas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), misma fuerza política de la legisladora, lo que refleja una contradicción entre el discurso y la práctica.
La ausencia de normativa municipal ha permitido que casos de crueldad animal queden impunes. En Nogales, dos de los más recientes, un perro baleado y otro al que arrojaron ácido, no han tenido castigo administrativo por falta de herramientas jurídicas locales. Aunque la diputada ha emitido exhortos desde el Congreso, el rezago persiste y evidencia una limitada incidencia en un problema que ella misma ha calificado como urgente.
La reforma constitucional aprobada el 13 de noviembre de 2025 establece en el Artículo 71 la obligación de los ayuntamientos de crear reglamentos para la protección animal, con un plazo de 180 días. Sin embargo, en varios municipios del Distrito 21 ni siquiera existe un borrador, y donde hay reglamento, no se aplica.
Al ser cuestionada sobre cuántos municipios de su distrito carecen de reglamento animal, la diputada reconoció desconocer el dato, lo que refuerza los señalamientos sobre la falta de seguimiento puntual a la problemática. Así, mientras el discurso público destaca la importancia del bienestar animal, la impunidad sigue siendo la constante en casos de maltrato.






















