*El Ejército a carreteras
*Quebranto productivo
*Reaparece Amador Damián
De acuerdo a los puntos de vista emanados al interior de la Cuarta Transformación, la polémica en torno a la transición energética que desde las perspectivas de estructuras transformadoras requiere el país, bajo el argumento que el actual sistema imperante “beneficia a los económicamente poderosos y daña a las grandes mayorías nacionales”, constituye un planteamiento que el sector oficial refiere como purificador y progresista, pero que es agredido por vía de una campaña manipuladora originada en espacios empresariales “involucrados en el negocio”, en tanto que los marcos registrados en el pasado inmediato, dieron curso a que ése “sector económicamente poderoso” resultara beneficiado, a costa de que el resto de la población absorba las consecuencias negativas.
Los escenarios que plantea la CFE refieren que en ése marco “de inequidades”, la idea muy clara del núcleo empresarial que es privilegiado con tales escenarios, es el que “persista el negocio que los beneficia de manera millonaria” sin el menor interés hacia el bien común y, paralelamente a ello, totalmente al margen de los efectos negativos que impactan a millones de consumidores de energía eléctrica en el país, mismos que conforman la gran mayoría de los mexicanos, por no decir que casi la totalidad.
Incluso se apunta por parte de promotores del proceso transformador en lo referente a energía eléctrica, que en la actualidad en el sector eléctrico de inversión privada, hoy se encuentran contratados con salarios bastante significativos, ex funcionarios de anteriores administraciones federales, lo que “podría ser reflejo de los marcados intereses personales, en el diseño de dichas empresas privadas, que venden con elevados precios la electricidad al Gobierno de México, fundamentados en contratos que los ahora empleados de ése sector promovieron cuando despechaban como funcionarios públicos.
Se sostiene en el sector oficial y “se garantiza con lo que acontezca en el paso de los días” que no se trata de un proceso de expropiación, sino que el propio sector oficial “garantizará por sus propias acciones (demostrándolo con hechos) que la pretensión del programa diseñado por la Federación “es el de regularizar lo que hoy constituye una clara irregularidad, de rengos atentatorios para la economía nacional”… Insistiendo en que todo se aplica con el fin primero de eliminar no sólo abusos, sino la aplicación de normas que se apeguen a la legalidad y que, paralelamente a ello, se recuperen espacios de beneficio para todos los usuarios de la Comisión Federal de Electricidad.
En los marcos gubernamentales se puntualiza que para beneficio del país y de todos los mexicanos “se requiere una transición energética realmente ordenada” que permita “no sólo a un sector productivo” recibir las abundantes utilidades, sino que bajo el concepto de un servicio público gubernamental, se encuentre permanentemente y claramente comprometido en favor de toda la población.
Tales apuntes constituyen parte de lo que la Comisión Federal de Electricidad y toda la estructura gubernamental de la Cuarta Transformación, pretenden difundir en todo el país, con la finalidad de precisar “en qué y por qué” se fundamenta la actual reforma que en ése sector se encuentra en proceso, a lo que seguramente se agregarán contrapuntos por parte del núcleo empresarial del ramo en referencia… El panorama y los obvios efectos posteriores, habrán de reflejar la realidad.
Lo que se lee
¿Qué le acontece a Veracruz cuando en lugar de crecer su productividad se reduce?…
Ya hemos referido en anteriores entregas, que la que fuera aspiración de un Veracruz Granero y Yunque de la Nación, perspectiva con la que contemplaba el exgobernador veracruzano Agustín Acosta Lagunes, al desarrollo integral de las tierras jarochas, en los tiempos actuales le acontece lo contrario, porque en lugar de materializarse el objetivo en referencia, en ámbitos de norte a sur se tiene claro que se ha decrecido y notablemente en el renglón productivo tanto agrícola como industrial, ya sin referir lo comercial, en el que tienden a resurgir los centros comerciales pero a desaparecer las tiendas de la esquina.
Frente a los preocupantes renglones de inseguridad, así como la pérdida de diversidad y de calidad en la producción agrícola, el decrecimiento en el renglón ganadero e incluso la relegada actividad pesquera, a lo que se suma una industria petrolera entre “azul y buenas noches” y una actividad turística “lesionada” por la pandemia, la economía veracruzana sólo genera por un lado excesivo optimismo y por el otro agudo pesimismo, el que se encuentra fundamentado porque hoy en las tierras jarochas, se vislumbran con notoriedad pésimos niveles productivos, a lo que se agrega los pasos lentos en la economía nacional como efectos de la pandemia, incertidumbre que deberían de ser superada, impulsando mayores espacios productivo desde las tres instancias gubernamentales, pero pareciera (por el momento) que “todo se derrumbó dentro de mí y dentro de ti”… Por lo mismo resulta valido el cuestionar ¿Para cuándo la transformación jarocha?… Porque por hoy lo que experimentamos es “tragedia industrial y agrícola” con escasos logros y numerosos descalabros.
Lo que se ve
De acuerdo a los puntos de vista de transportistas, la Guardia Nacional se ha visto notoriamente rebasada por la delincuencia, en lo referente a la vigilancia para restablecer orden y tranquilidad en las carreteras, por lo que aparentemente ya se han girado instrucciones desde el Palacio Nacional, para que los elementos de la Guardia Nacional se retiren de carreteras y sean suplidos por integrantes del Ejército Nacional (¿qué no es lo mismo?) para lo cual se registrarán operativos de manera cotidiana y constantes…
¿Otra re-transformación de la transformación?
Lo que se oye
El notoriamente identificado por la población del municipio de Ixtaczoquitlán, Francisco Amador Damián, quien es referido entre los veracruzanos de la región central de la Entidad, tanto por sus negocios vinculados con la comida mexicana (“El Cebollín” que se ha convertido en significativa fuente de trabajo) como por sus logros que benefician a la población, vuelve en la actualidad a captar reflectores al poner en funcionamiento una nueva instalación de servicios culinarios, área en la cual se han especializado un significativo número de trabajadores y eficientes colaboradores, lo que obviamente permite brindar apropiada atención y, con ello, fortalecer espacios laborales, cuyos efectos obviamente favorecen a quienes requieren de trabajo, lo que resulta significativo en tiempos como los actuales, en los que el sector laborar ha sido sacudido por la suspensión e incluso cancelación de espacios para trabajadores.
Amador Damián, popularmente referido por sus actividades culinarias y su participación en la actividad política en la región central veracruzana, no deja de ser mencionado en los espacios de las altas montañas, áreas en los cuales ha participado como militante activo del PRI, referencia que sigue vigente y que, bien podría registrar hacia el futuro una nueva etapa de actividad política-partidista, por parte del conocido, polémico e inquieto empresario del ramo culinario… Ahí la dejamos.











