Muchos se preguntan la razón de la crisis de migración en una de las milenarias posesiones que tiene España en el continente africano. Trataré de responder a esa pregunta.
Primero tenemos que entender que la Hispania romana tenía posesiones en África. Así que cualquier invento de demanda territorial sobre Ceuta y Melilla no tiene ningún fundamento histórico. Marruecos y los adversarios del reino de España lo usan por joder, no porque tenga valides jurídica o histórica.
En segundo lugar tenemos que enmarcar al reino de Marruecos, como un proxy de Israel y Estados Unidos. Miles de millones de dólares ha recibido el rey Mohamed IV, en apoyo económico y militar de ambos países, que tienen mucho interés en controlar el paso por el estrecho de Gibraltar.
Hoy con el conflicto en Ormuz hemos aprendido que los estrechos marítimos tienen una importancia militar y económica brutal. Por eso fue que se inició la guerra de Troya, ya que la ciudad controlaba el estrecho de los Dardanelos, que comunica al Mar Mediterráneo con el Mar de Mármara y por consiguiente con el Mar negro.
Estados Unidos al controlar los mares del planeta, controla la mayoría de los estrechos del mundo, lo que le da una ventaja económica y militar enorme respecto a cualquier otra potencia que quisiera disputar el control de las rutas comerciales marítimas. Y tiene mucho interés en controlar también el estrecho de Gibraltar, que como sabemos, está vigilado por la marina británica, país que controla el Peñón de Gibraltar por el lado Europeo, y por España, gracias a la privilegiada posición de Ceuta en el Norte de África.
Durante el genocidio en Gaza, España se opuso a la política militar de Israel. Ahora durante la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, España también se opuso al uso de las bases militares norteamericanas para que Estados Unidos desde allí enviara aviones para atacar Irán, lo cual generó declaraciones del presidente Trump en el sentido de mover las bases militares norteamericanas de suelo español a suelo marroquí. Israel y Estados Unidos tienen supuestos agravios causados por España.
España ha sido el Hub energético de Europa, al recibir gas proveniente del Norte de África, en particular de Argelia, con quién en los últimos años hubo ciertos raspones diplomáticos, aprovechados por Italia para recibir parte del gas africano destinado a Europa. Italia por lo tanto tiene interés en debilitar la posición española dentro de Europa y por eso ha solicitado eliminar a España del espacio Schengen. Inglaterra que tiene la perpetua lucha por Gibraltar, y rencillas de siglos con España se ha unido a la petición.
Curiosamente, cuando dos millones de refugiados llegaron a Alemania cuando las guerras norteamericanas en Siria, ningún país europeo solicitó eliminar a Alemania del espacio Schengen. A pesar de que todos los países europeos corrían el mismo riesgo de ser invadidos por migrantes extranjeros, por el nulo control de tránsito que exige dicho acuerdo.
Visto el panorama internacional, no se puede evitar reconocer que el manejo de la crisis migratoria en Ceuta no ha sido el más inteligente por parte del gobierno de Pedro Sánchez, quien se ha visto a lo largo de su administración, atacado y debilitado por infinidad de errores cometidos durante su gobierno. El último fue emitir una ley que impide la deportación inmediata de cualquier migrante ilegal que haya llegado a territorio español nadando. Lo cual a su vez limita la acción de las fuerzas del orden españolas ante la invasión Marroquí.
Desde un punto de vista geopolítico, el rey Mohamed IV de Marruecos, está muy envalentonado por el apoyo del presidente Trump, quien ha dicho en todos los foros, que la migración africana y sobre todo musulmana va a acabar con Europa.
Pedro Sánchez acaba de regresar a España de un viaje a Argelia, con el fin de reanudar todo tipo de relación comercial, y recuperar el papel preponderante de España como hub energético de Europa, lo cual ha causado escozor tanto en Italia como en Marruecos, enemigo histórico de Argelia.
Todo este caldo, se ha formado por estos ingredientes, sumados a la crisis económica y manejo pésimo de la economía de Marruecos por parte de Mohamed IV.
Algún vivo se dio cuenta de que hay muchos jóvenes marroquíes que ven a España como el camino de la prosperidad europea, para trabajar o medrar y mandar recursos a sus familias en Marruecos. Así, todos los adversarios de España ganan con esta crisis.
Estados Unidos y el presidente Trump muestran al mundo los riesgos de la migración africana a Europa. Al mismo tiempo castigan Israel y Estados Unidos a España por no ser sumisa ante sus peticiones y acciones. El rey Mohamed IV ordena a su ejército dejar de vigilar la frontera con España, y con ello se desata un éxodo masivo de marroquíes a Ceuta, ciudad que con 80,000 habitantes, colapsa ante la llegada de 60,000 migrantes ilegales.
Italia aprovecha para golpear a España en el seno de la Unión Europea, y los ingleses reivindican el derecho de Marruecos a ¨recuperar¨ un territorio que jamás ha sido marroquí, en los enclaves de Ceuta y Melilla, sin mencionar que los ingleses ocupan de manera ilegal el Peñón de Gibraltar, ese sí, territorio histórico y legítimo del reino español.
Los pobres marroquíes, muchos de los cuáles se están ya regresando a su país, porque Ceuta no les ofrece nada del paraíso europeo, han sido usados como carne de cañón, por su propio rey, por los estados que controlan a su rey como son Israel y Estados Unidos, y aprovechados por países europeos con cierta rivalidad hacia España.
@jmcmex
















