Causas y efectos

Resuena una voz sacerdotal

Columna Causas y Efectos de Alfredo Rios

*El imperio de la violencia
*Los tapa bocas agotados
*Ignorancia y corrupción

Reflejo claro y contunde en los ámbitos de la sociedad veracruzana, resultó el apunte del prestigiado sacerdote veracruzano Quintín López Cessa, párroco de la iglesia de San Jerónimo en la bella y confortable ciudad de Coatepec, quien sin treparse entre las ramas y de manera clara y contunden, declaró ante medios de comunicación que incuestionablemente las mujeres mexicanas quienes el próximo nueve de marzo realizarán un paro de actividades en todos los sentidos, incluso sin acudir a parques, jardines, ni centros comerciales, tienen como soporte los abusos y la violencia que todos los días se ejerce contra el sexo femenino, hechos nefastos que se registran contra pequeñas y adultas, e incluso en los ámbitos de la vejez.

El sacerdote de significativo prestigio en el ámbito religioso y social de la Entidad Veracruzana, refiere que agregado al descalificado panorama de maltrato, desatención y agresión por el que atraviesan las mujeres en nuestro país, incluyendo a niñas menores de edad, lo más lamentable y censurable es que, ante tales yerros en el contexto social, que incluye martirios, explotación, sumando el asesinato, se advierte con notoriedad un ámbito de impunidad, de tolerancia e incompetencia en ése delicado renglón que se sufre en todo el país, cuyos elevados rangos de ineficacia para evitar y castigar a los responsables de maltrato y crímenes contra mujeres, refieren una clara deficiencia (para no decir incompetencia) en lo relativo a la vigencia del “crimen y castigo” que debe privar en los marcos del imperio de la Ley.

El escenario descrito por el sacerdote Quintín López Cessa, enmarca con claridad que, incuestionablemente las verdaderas causas que originan “violencias y abusos recurrentes contra la mujer”, lo constituyen precisamente los escenarios de impunidad, de olvido, del desgano que ha privado en los marcos de los sectores responsables tanto de administrar justicia, como de proteger el bienestar de la colectividad, lo que paralelamente a tales deficiencias origina la subsistencia de escenarios de impunidad, desequilibrios, desigualdades y severas frustraciones.

Porque mucho daño se origina a la sociedad si la impunidad priva frente a los ámbitos malsanos del imperio de la violencia, sobre las razones del esfuerzo, del desarrollo compartido, del fortalecimiento personal justo y equitativo en los marcos del orden y la legalidad, objetivo primordial de toda sociedad que espera la vigencia de un Gobierno del pueblo y para el pueblo, tanto en lo que se refiere al bienestar, como en lo que concierne a que cada cual “reciba lo que merece”.

De acuerdo a lo difundido en medios de comunicación, el apreciado sacerdote, cuyos apuntes bien merecen espacios destacados de atención no sólo en los medios de comunicación, sino en los ámbitos gubernamentales, jurídicos y sociológicos, ha referido que nuestros problemas “no sólo son la inequidad hacia la mujer, sino que a ello se suma la violencia y los asesinatos, al igual que la impunidad en el país”.

“Impunidad”… Apunte toral, claramente determinante en torno al tema, porque no sólo se requiere de justicia social, de capacitación y apertura de más y mejores oportunidades laborales para el bienestar en lo general, sino que también nos encontramos urgidos de manera fundamental de ética en el comportamiento en ámbitos policiacos, de ética en las tareas de investigación sobre los delitos cometidos, de ética en los señalamientos de la Fiscalía, de ética en la actuación de los abogados defensores, así como de ética en los tribunales y en los sistemas penitenciarios…

Resulta incuestionable y rotundamente realista la expresión del religioso Quintín López Cesa, la impunidad en el país es lo que ha originado incremento en actividades fuera de la Ley, no sólo en los rangos de violencia, sino de igual manera en los círculos de “cuello blanco”, porque incluso tanto en las fallas en la administración de justicia, como los yerros en lo referente a programas para restablecer la tranquilidad social al disminuir la actividad delictiva en lo general, han registrado más retrocesos que avances positivos, derivado de quebrantos en la ética que debe distinguir de manera singular a todos los ámbitos de la función pública.

Nadie duda que existan funcionarios honestos y éticos, incluyendo a policía así como jueces y que, en el pasado, también existieron… Pero las tentaciones e incluso “las presiones del poder” influyen indudablemente en el quehacer público, muchos son los delitos sin esclarecer, muchos más que los realmente aclarados con sentencias acorde con las dimensiones del yerro cometido… Los feminicidios, para citar un ejemplo, constituyen clara muestra de ello y precisamente por tales panoramas más opacos que claros, es que las mujeres levantan la voz, agregando a su desacuerdo e indignación el estado negativo y preocupante de cosas, que precisamente se originan en torno a las aspiraciones de un mayor bienestar en lo general, tanto para las mujeres como para sus hijos, que también son hijos de los varones de éste país.

“Un Día Sin Mujeres” no es un reto o una descalificación al Gobierno de la República, sino que constituye una voz que suma las de millones de mexicanas, demandando a los ayuntamientos, a los gobiernos estatales, al Gobierno de la República, así como a los congresos y tribunales de todo el país, la urgencia de frenar la violencia en México, porque esa violencia origina preocupación angustiante, llanto, dolor , infelicidad, desesperanza y rabia por la impotencia, el dolor y la incertidumbre, ante la inestabilidad y el pálido futuro de un país como el nuestro, con muchos recursos naturales en favor, pero con un escenario preñado de quebrantos y lágrimas en lugar de sólido bienestar.

Por todo ello el reconocido pastor eclesial Quintín López Cessa, en sus declaraciones ante medios de comunicación refiere: “El problema no es sólo la mujer y la violencia y los asesinatos, el problema real es la impunidad en el país”… Efectivamente, impunidad es el tema que se debe atender, agregando a ello el valioso concepto de la equidad, sea para bien o para mal… Ya está dicho en palabras divinas: “Dar a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar” y… De la misma forma otorgar al pueblo lo que es del pueblo.

LO QUE SE LEE

Todo hace indicar que en ninguna farmacia del Estado de Veracruz, disponen actualmente de “tapabocas”, tal escasez se ha registrado ante el temor en el marco del colectivo social, de que el virus supuestamente de origen chino, se expanda y desarrolle su contagio entre la población de todo el territorio nacional.

Las referencias sobre el tema señalan que incluso dicho producto, que regularmente es utilizado por el personal de clínicas y centros médicos, ha sido recomendado por médicos particulares e incluso por autoridades sanitarias, como apropiado para ser utilizado por la población en lo general, como una medida preventiva para evitar el contagio del “coronavirus”, que de acuerdo a datos internacionales tiende a propagarse por el mundo entero, padecimiento que pudiera ser mortal para un determinado porcentaje de pacientes contagiados por dicho mal… La esperanza es que nadie en México pierda la vida por la nueva pandemia que preocupa al mundo.

LO QUE SE OYE

No faltan quienes refieren con toda malicia una interrogante con doble filo: ¿Qué resulta más caro para PEMEX: La corrupción o la ignorancia?… Usted podría opinar en el sentido que guste, pero para mi gusto creo que en Pemex hasta la fecha y desde tiempo atrás, han imperado tanto la ignorancia como la corrupción… Ahí la dejamos.

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