+ El país no tiene competitividad para vender en el mercado mundial; China inunda a países con manufacturas baratas, advierte
Córdoba, Ver.- Miguel Cobián Elías, analista contable y financiero precisó que al rechazar Estados Unidos renovar el T-MEC, México y su economía vivirán en la zozobra alejando la escasa inversión extranjera que pueda tener el país aunado a la falta de competitividad de México para incursionar en el mercado mundial ya inundado por productos chinos de manufactura barata lo que ensombrecerá más el futuro de las próximas generaciones.
Cobian Elías consideró que al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump le conviene más mantener a México en la incertidumbre para avanzar políticamente en su país.
“Pero la incertidumbre de México no será solo por la falta de ratificación del T-MEC sino por todas condiciones que tiene México, la mayoría causada por la 4T”.
“El mexicano no va a percibir grandes diferencias porque los beneficios de mayor crecimiento económico si no llegan, ni se conocen, tampoco se extrañan”.
Advierte: “Pero el daño a las futuras generaciones a causa de un crecimiento económico raquítico es enorme”.
Indicó que de confirmarse la salida de EU del T-MEC aun quedará un periodo de 10 años de vigencia el cual estará sujeto a revisiones.
“Yo creo que las revisiones anuales van a servir para apretar a México y que acepte más y más condiciones que beneficien a Estados Unidos. Y ya cuando Trump salga. El nuevo presidente habrá de renegociar otra vez el tratado”.
“México no es un competidor de clase mundial. Sirve para los fines de Estados Unidos. Por eso, a pesar del crecimiento de la industria mexicana gracias al tratado, hemos visto que no hemos podido vender al resto del planeta. Tenemos infinidad de tratados comerciales que no han dado resultados”.
“La economía mexicana no es competitiva. La corrupción, la mafia que nos gobierna y los costos agregados por la ineficiencia del país hacen que incluso la relocalizacion de empresas, el famoso nearshoring haya sido más conveniente en Vietnam que en México”.
“No lo digo yo, lo dicen los números. Prácticamente somos deficitarios en balanza comercial con todo el planeta salvo con los norteamericanos”.
Analiza el panorama mundial al precisar:
“Quien piensa que la opción es vender a China o a los BRICS no tiene la menor idea de cómo está nuestra balanza comercial con ellos. Ni siquiera entienden que mientras China inunda el mundo con manufacturas baratas solo compra materias primas. Y hoy es prácticamente dueño de África. Así que no necesita comprarle nada a México”.
Consideró que el gobierno federal, en lugar de asumir la responsabilidad como país y entender que los únicos responsables del pasado presente y futuro de México somos los mexicanos se pasa la vida acusando a terceros por nuestros propios errores”.
“La mentalidad del fracasado que no quiere asumir su fracaso como propio, y prefiere acusar al extranjero, al conquistador, o a Adán y Eva, es algo que está muy arraigado en la mentalidad mexicana”.
“Desde los gobiernos priístas siempre utilizaron a los extranjeros y al pasado como pretexto para no asumir la responsabilidad de sus fracasos. Ese atole penetró tanto en la población mexicana que a la fecha siguen pensando que la culpa de que algo salga mal en México es de los estadounidenses, de los españoles, de Agustín, de Iturbide, de la religión católica, o de lo que se te antoje, en lugar de asumir la responsabilidad personal”.
“El pueblo mexicano vive en una eterna minoría de edad, esperando que llegue un héroe, un Tlatoani, un salvador, que sea el que resuelva los problemas del país, que el propio pueblo no quiere enfrentar y resolver”.
“La economía número uno a nivel mundial; el país industrializado que mayor crecimiento económico tiene hoy es Estados Unidos. Hemos desaprovechado la oportunidad de ser sus socios comerciales. La destrucción legal y la falta de inversión en transmisión de electricidad han frenado la posibilidad de que México se convierta en un país competitivo e industrial”.
Concluye:
“Los mexicanos somos los mejores en desperdiciar oportunidades. Una y otra vez, cuando hay una circunstancia exterior que nos otorga una ventaja, sabemos destruir esa ventaja y no aprovecharla”.






















