Florencia, Corte del reino de Italia, era una pequeña república, rica y culta. En el siglo XIII, dos partidos políticos se disputaban rabiosamente el poder, los Güelfos (los Negros) y los Gibelinos (los Blancos).
En el mes de marzo del año 1265, nació Durando o Durante o, en diminutivo, Dante, hijo de doña Bella y Alighiero Alighieri. A los 10 años quedó huérfano y su educación fue encargada al Secretario de la República. Siendo un niño de 9 años conoció a Beatriz, de 8 años, niña de «notable beldad y gracias, dulce, modesta, celestial criatura» de la que se enamoró con pasión tan viva que «le duró cuanto la existencia de quien la inspiraba». A esa bella niña le consagró tan ferviente culto que, años después, ya fallecida, la convirtió en un ser sobrehumano, inmortalizado en su grandiosa Comedia como su guía por el Paraíso, como símbolo de la más alta ciencia. Un año después de la muere de Beatriz, Dante se casó con Gemma Dorati, y tuvo siete u ocho hijos y dos hijas.
Como su familia, fue partidario de los Negros y luego de los Blancos, fue embajador de Florencia en varias Cortes y luego uno de los seis magistrados de la República. En un conflicto entre los dos partidos políticos, Dante fue elegido mediador y propuso que, para apaciguar a los contendientes, fueran desterrados los dirigentes de ambos partidos, lo cual fue aceptado. Los dos dirigentes fueron desterrados, pero luego los Blancos regresaron al poder y acusaron a Dante de ser favorable a los enemigos. Al término de la disputa entre ambos partidos, habiendo sido el resultado que los de su antiguo partido, resentidos contra él, mediante decreto especial en 1630 lograron que fuera desterrado de Florencia, sus bienes confiscados y aplicada una gran suma de dinero como multa. Al año siguiente fue sentenciado a ser quemado vivo y, aunque esta bárbara sentencia fue suspendida, prefirió no regresar nunca más a su patria. Vagó, pobre y desterrado, por pueblos de Italia, vivió en París y Oxford y, cuando regresó al reino ítalo, fue hospedado y protegido por el señor de Ravena. Allí murió, en septiembre de 1321, a los 56 años de edad.
Dante escribió varias obras, entre las que destacan la Vida Nueva, El Convite, dos tratados en latín: Sobre la Lengua Vulgar (el toscano, lengua de la Unificación italiana), y otro sobre la Monarquía. Cuando tenía 33 años («Hallábame a la mitad de la carrera de nuestra vida»), y estando en tiempos de prosperidad, inició su obra más notable, el grandioso poema Comedia que culminó entre amarguras, pobre y abatido.
Obra genial de la literatura italiana y universal, está formada por tres partes o cánticos: El Infierno, El Purgatorio y El Paraíso, cada uno dividido en Cantos cortos, compuestos de tercetos rimados (salvo algunas excepciones a propósito). El inmenso poema es un texto narrativo escrito en 14 221 versos endecasílabos, cuyo asunto es el siguiente:
Escribe Dante que, estando perdido en una selva oscura y acosado por fieras, de pronto aparece la sombra de alguien que se ofrece a guiarlo. Es la sombra del poeta épico de Roma, Virgilio (La Eneida), quien ha recibido permiso celestial para mostrarle las almas y las penas del Infierno y del Purgatorio, ya que para el Paraíso vendrá a encaminarlo otro ser de naturaleza divina: su inolvidable Beatriz.
Dante sigue a Virgilio por aquellas terribles y dolorosas regiones, en donde se ha perdido toda esperanza, y por esas otras donde las almas tienen que purificarse con severos castigos para estar en disposición de alcanzar el círculo celestial.
En su recorrido Dante encuentra a muchos que han caído en los más censurables vicios que corroen a los humanos, hasta que, en la última parte, va escuchando a los hombres justos que lograron superar con destreza y esfuerzo las debilidades humanas.
Dante, con esta monumental obra, no pretendió hacer un poema épico, heroico, al estilo de la Ilíada, la Odisea o la Eneida. Pero la duda está en si un poema que no es épico puede ser un poema. Porque estos eran siempre escritos y cantados para enaltecer a los pueblos y a sus héroes en sus grandes hazañas. Y venerar a los dioses que las propiciaban.
Dante fue por otro camino, y lo hizo con la osadía de quien se atreve a enfrentar lo desconocido, lo nuevo, lo insólito. Finalizaban la Edad Antigua y la Media, abríase el espíritu a un Renacimiento de los valores griegos y romanos, pero la moral se encontraba emblandecida al perder el hombre su centro de gravedad.
Aquí, en esta Comedia, fruto de su tiempo y de sus circunstancias, Dante, después de haber nutrido su espíritu con la cultura humanista, emprende un camino arduo y arriesgado, pero lo hace con la firmeza de sus convicciones. Y lo consigue con la altura de un espíritu de inmensas proporciones.
Finalmente, por qué Comedia, y luego Divina. Comedia fue llamada simplemente por Dante para eximirla de la categoría de heroica de las que, en su tiempo, solo se escenificaban las que lograron sobrevivir el paso de los siglos. Divina fue nombrada después del siglo XV.
Y, por último, hago la presentación estelar de la Divina Comedia que me acompaña en este recorrido. Se trata de una edición numerada, ejemplar marcado con el 1957 AO, del sello de Océano Grupo Editorial, de Barcelona, España, año 1997. Edición bilingüe ilustrada con 135 láminas originales del genial Gustavo Doré, con un orgulloso estampado en relieve y letras de oro, con la efigie de Dante Alighieri; en pasta dura, xxxvi+854 p., formato de 24×34 cm.
Contiene el texto original italiano, con traducción directa de Cayetano Rosell y un hermosísimo, delicioso y erudito prólogo biográfico y crítico de Juan Eugenio Hartzenbusch, Director de la escuela Normal de Madrid y Presidente de la Real Academia Española de la Lengua, datado en Aguas Buenas,19 Agosto de 1871.
















