Suelo no meterme mucho en cosas de violencia y crímenes, pero cuando en algún lugar asaltan y secuestran y terminan por matar a una periodista, uno debe pegar el grito de alarma en todos lados, más en Veracruz, que es donde vivimos y aquí ocurrió el crimen. Los noticieros de la noche todos estuvieron atentos a la nota, Roxana Guzmán fue secuestrada cuando unos delincuentes entraron golpeando con un marro su casa, ella los filmó. De allí se la llevaron y no se supo nada de ella, hasta que, días después, el gobierno echó mano y para ninguna sorpresa de nosotros, porque todo México sabe que los ayuntamientos y estados están dominados por la delincuencia, como lo señala Trump, aunque no todos, pero aquí en Veracruz ocurrió. Sucede que fue la misma policía la que hizo la aprehensión ilegal y la entregó a los delincuentes. Y aun así el gobierno federal está que trina contra Donald Trump, que quiere venir por ellos, a los gobernantes no les inquieta, pues ellos están bien protegidos con sus camionetas blindadas y su equipo de seguridad, pero debían vivir sin eso, para que vean lo que es amar a Dios en tierra ajena, diría un cuenqueño.
EN EL DIARIO EL PAIS
La nota se fue a los diarios del mundo. Cito al País de España:
“La Fiscalía de Veracruz ha detenido a uno de los presuntos secuestradores de la periodista Roxana Guzmán, según ha podido confirmar EL PAÍS. El arrestado es José N, quien aparecía en el brutal video que fue difundido del ataque a la mujer y su familia el pasado 2 de junio en Nanchital, al sur del Estado. Rubicelia Ramírez, madre de Roxana, ha señalado a este periódico que todavía no ha recibido información oficial de la Fiscalía, pero que reconoce al hombre como uno de los agresores: “Él estuvo en mi casa”. La detención se ha dado en el municipio de Moloacán, a unos 20 kilómetros de donde fue secuestrada la periodista. Los operativos de búsqueda para encontrar a la fundadora de Pulso Informativo del Sureste siguen 24 días después.
A las 6 de la mañana del pasado 2 de junio, un comando armado entró en el patio de la familia Guzmán en Nanchital. Rubicelia Ramírez relata que eran cuatro hombres con armas y ropa oscura. En ese momento, dentro de la vivienda, Roxana Guzmán se estaba preparando para ir a correr, como hacía a diario, y su hija de 16 años para ir a la escuela. “Le grité a mi hija: ‘Métete, mira, está la policía ahí’. Yo pensando que era la policía porque venían vestidos tal cual. Entonces la agarraron, la sacaron de la casa, la tiraron al suelo, la esposaron, la golpearon. Mi esposo iba saliendo en ese momento y también lo tiraron y golpearon. Ella todavía les decía ‘a mi papá no, porque mi papá está enfermo’. Yo también salgo y me quieren tirar al suelo, pero les dije: ‘No, no puedo, estoy recién operada”, narró Rubicelia Ramírez en una entrevista con este periódico.
El comando armado terminó acorralando a toda la familia en el patio. Después se lanzaron a la casa del hermano de Roxana, que también da a esta área común. Es ese ataque el que quedó registrado en el video que cimbró al país. Durante 35 segundos de angustia, el hombre trató de evitar que el comando armado entrara en su vivienda, donde estaban sus cinco hijos. Los agresores rompieron a patadas y martillazos la puerta, mientras el hombre gritaba: “Hay una bebé, ¡cálmate!”. Cuando lograron ingresar, uno de los secuestradores agarró el móvil que le estaba grabando, pero antes se logró ver con claridad sus ojos y su nariz. Ese sujeto es el que ha sido detenido ahora”.
Bueno, al menos ya está detenido ese rufián y cuatro policías.











