El haber realizado en el articulo anterior un recuento de los daños que ha causado la 4T al presente y futuro de México trajo una serie de respuestas y una aclaración que agradezco.
La aclaración fue que el costo de la refinería de dos bocas lo tomé en dólares y lo consideré como si esos dólares fueran pesos. Lo que implica que el daño es aún mayor.
|Hubo quien, influenciado por la propaganda gubernamental respondió que el AIFA ya trabaja con utilidades. Se le olvidaron dos detalles, el primero es que tiene asignado un presupuesto de varios millones de pesos, que en teoría no debiera necesitar si ya genera utilidades. El segundo y quizá más importante, es que cuando se hace una inversión, uno no sólo espera que genere para mantenerse, se espera recuperar la inversión, y sin contar con los subsidios, pasarían varios cientos de años para que se recupere la inversión, considerando además, los costos del capricho de cancelar un verdadero aeropuerto digno de México en Texcoco. Pero, esperar que quienes defienden al gobierno, consideren esos pequeños detalles, es como esperar que comprendan física cuántica.
De la refinería dos bocas, sacan información de IA, que habla de su producción, pero no consideran lo más importante, que es ¿Cuándo México va a recuperar la inversión que realizó en la refinería? Y la respuesta es NUNCA. Todos los procesos de refinación de México tienen pérdidas. Incluida la refinería de Deer Park, que cuando se compró para favorecer el huachicol fiscal, generaba utilidades, y a partir de que Pemex la controla ya genera pérdidas. Es antieconómico considerar que un proyecto tiene éxito porque ya produce la materia prima o el producto terminado que está destinada a producir.
Imaginemos que alguien compra una fotocopiadora en $45,000.00. Y presume ante sus amigos, que está cobrando las copias a cincuenta centavos. Pero resulta que el papel, la tinta y el mantenimiento, cuestan 60 centavos por impresión. Es lo mismo que hacen los defensores de la 4T con sus sesudos análisis.
Del tren que cruza el istmo, presumen un avance del 87%. No les importa que tampoco genere utilidades, que esté mal construido, que tengan que volver a construir tramos para ampliar el radio de las curvas, que el balastro haya sido el gran negocio de uno de los hijos de AMLO. Ese es el criterio con el que analizan los proyectos los defensores de lo indefendible.
Esos comentarios y otros impublicables, demuestran que la calidad intelectual de quién aprueba las obras del gobierno, con sobreprecios brutales, no comprenden que el costo de oportunidad de gastar el dinero en proyectos que no sirve, priva a México de inversiones que sí serían social y económicamente rentables para la población mexicana.
El colmo fue que alguien pasó el artículo por ChatGPT, pensando que una IA lo había escrito. Y la IA le dio una respuesta diciendo que los datos no eran los correctos en cuanto a desvíos y corrupción, cuando se apoyan en cifras de la ASF, o en estimados de ONG´s muy serias.
Eso me halaga, que consideren que mis artículos están tan bien escritos que los hace una IA. Y también me divierte mucho.









