En el gobierno federal y en el gobierno del estado de Veracruz se oye el rechinar de dientes y el crujido de dedos: la variante Delta (de la India) no sólo está en México sino ya está en Veracruz, hecho confesado por el secretario de Salud estatal, Roberto Ramos Alor.
Sólo acierta a decir que los casos en la entidad veracruzana “están bajo control”.
Agrega: “Está bajo un cerco estricto y no va a pasar de ahí”.
A quien quiere engañar con ese cuento. Desde el momento en que un secretario de Salud admite un problema de este nivel es porque el asunto es grave y el número de casos debe ir “in crescendo”.
Ramos Alor no solo admite la presencia de Covid Delta en el estado veracruzano sino además recalca que alcanzamos las 10 mil muertes por Covid desde que inició el conteo.
Delta es una de las variantes del Covid 19; mejor dicho, mutación de la más agresiva en el mundo.
Tenemos el caso de los cientos de miles de muertos en la India, lugar donde la cepa de SARS-COV-2 evolucionó a la variante Delta para convertirse en más agresiva y doblemente contagiosa que además tiene predilección por los jóvenes, población mexicana y veracruzana carente de las vacunas.
Ni tan siquiera han comenzado a vacunar a quienes tienen 40-49. ¿Puede imaginar el panorama?
Y nos dicen que está bajo estricto control.
Y para muestra le comento lo siguiente: En las últimas 72 horas han muerto 510 mexicanos a causa del Covid 19 de las cuales 412 ya habían recibido las dos dosis correspondientes de vacunas, se suponía que ya no corrían el riesgo de morir si se contagiaban, que no pasarían las etapas de hospitalización, intubación y muerte, pero ocurrió.
Entonces: ¿Es posible creerles a las autoridades sanitarias federales y estatales al decir que estamos seguros?
¿Notó usted que después del proceso electoral disminuyó el nivel de aplicación de vacunas para los mexicanos? Acaban de terminar de aplicar a segunda dosis de quienes tienen edades entre 50-59 años y empezaron de forma mínima a aplicarlas a los de 40-49.
Entonces concluimos que la mutación Delta ya está entre los veracruzanos y es a la población joven, quienes aun no reciben vacunas por quienes tiene predilección y no hay ni fecha de cuando recibirán la inyección quienes están siendo contagiados y muriendo.
Los veracruzanos debemos regresar al nivel extremo de cuidados como sana distancia, cubrebocas y sanitización intensa de espacios y corporal. Esas medidas que ya casi olvidamos en Veracruz y en Córdoba.
Ya no nos cuidamos como antes. Ya nos sentimos libres, caminamos sin guardar sana distancia, entramos a espacios y convivimos con personas que no usan cubrebocas y mucho menos gel antibacterial o alcohol.
No hay otra manera so pena de ver morir a más familiares por el maldito y temible virus.
O volvemos a cuidarnos o morimos.

















