N. de R.- Raúl Arróniz, socio propietario de la cadena de diarios El Mundo dio a conocer esta mañana su interés por participar en el proceso para lograr la candidatura a la presidencia municipal de Córdoba por el partido Morena.
Este es su mensaje:
Me inscribí para contender por la candidatura de Morena para la presidencia municipal de Córdoba. No lo había hecho público por una razón muy sencilla, no creo que una persona sea la solución a los problemas de Córdoba y tampoco creo que deba ser el ego ni la necesidad de brillar lo que motive a una persona a buscar la presidencia..
En realidad deben ser los ciudadanos quienes provoquen el cambio y ser precisamente ellos el centro de las campañas políticas, no los políticos. El presidente municipal debe ser esa persona capaz de unir los esfuerzos, las ideas y la lucha de todos los ciudadanos por cambiar la ciudad.
Hoy, más que nunca, la participación de todos en la construcción de una nueva ciudad es vital para que las cosas cambien de fondo y para siempre.
Me inscribí, en silencio, con humildad, porque la grandeza se demuestra en las acciones y no en las palabras y porque las campañas siempre ha girado en torno a los candidatos, cuando lo importante, lo verdaderamente importante, tiene un solo nombre: Córdoba. Es hora que veamos, como siempre debió haber sido, por el bien de todos y no solo de unos pocos, porque a esta ciudad le ha hecho mucho daño los intereses particulares, los grupos de poder enfrentados unos con otros, las envidias, la avaricia y el ego, esa trampa tan sutil que se va metiendo como un cáncer en la piel de los políticos.
Me inscribí porque estoy harto de quejarme, de ver cómo nuestra ciudad se cae a pedazos mientras todos permanecen pasivos. Porque estoy cansado de escuchar a la gente quejarse una y otra vez de los gobernantes sin que nadie haga nada.
Nunca había querido participar en política porque he visto a lo largo de los años en lo que se ha convertido y me parece lamentable que la mejor manera que tienen de ganar una candidatura o una elección es destruyendo a sus adversarios. Hemos convertido la lucha electoral en una guerra de descalificaciones y agravios en vez de un esfuerzo por encontrar a las mejores personas para dirigir la ciudad. Nos empeñamos en demostrar quién es el peor, y aquel que logra destruir por completo a los demás es el que sale triunfante. ¿Así queremos cambiar a Córdoba? ¿Ese es el país que queremos construir?
Como queremos acabar con la violencia si el origen de todo es violento. Desde ahí, tiene que venir el cambio, desde el origen, desde los candidatos y sus propuestas, de ese diálogo con los ciudadanos, de ese esfuerzo por la construcción de una nueva ciudad, por esa enorme necesidad que tenemos de volver a tener paz y prosperidad, porque este paraíso no lo podemos convertir en un infierno, porque tenemos que volver a brillar y ha ser esa ciudad tranquila, afable, hospitalaria y pujante que éramos.
Tenemos todo para construir una ciudad hermosa, fuerte, incluyente y prospera.
Es hora de que dejemos la apatía atrás y que construyamos, entre todos, la ciudad que tanto queremos…
Raúl Arróniz






















