Orizaba, Ver.– La ciudad de Orizaba se encuentra de luto tras el fallecimiento del comandante del Cuerpo de Bombero de la estación 119, Manuel Jiménez Cadenas, dejando un legado de más de tres décadas de servicio, entrega y liderazgo en la atención de emergencias en la región de las Altas Montañas.
Con 35 años dentro de la corporación y 16 al frente como comandante, cargo que cumplió en marzo pasado, Jiménez Cadenas se consolidó como una de las figuras más representativas en materia de protección civil y rescate en la zona centro de Veracruz.
Su vocación inició desde la adolescencia, cuando a los 14 años se integró a la Cruz Roja, donde comenzó su formación en primeros auxilios, rescate acuático y de montaña. Fue esa experiencia la que marcó su camino hacia el servicio, hasta incorporarse formalmente al Cuerpo de Bomberos de Orizaba, donde encontró su verdadera misión.
Desde la Estación 119, ubicada en Oriente 6 número 2625, en la colonia Centro, sede que ha albergado a la corporación por más de cinco décadas, encabezó múltiples acciones de auxilio no solo en Orizaba, sino en al menos 15 municipios de la región, convirtiéndose en un referente del trabajo coordinado y solidario.
A lo largo de su gestión, enfrentó uno de los principales desafíos de la corporación: la falta de recursos. Bajo su liderazgo, el cuerpo de bomberos operó en gran medida gracias a donaciones, colectas y gestiones ante autoridades, empresarios e industriales. A pesar de ello, logró fortalecer el equipamiento, mejorar unidades y mantener la operatividad del servicio.
Jiménez Cadenas no solo dirigía, también participaba activamente en los servicios. Recordaba con claridad sus primeras intervenciones, como el incendio en el Potrero de Abajo, en Córdoba, una de las experiencias que marcaron su trayectoria en los inicios de su labor.
Defensor de la capacitación constante, impulsó la profesionalización de los elementos, convencido de que la preparación era clave para reducir riesgos. Durante su mando, destacó que no se registraron accidentes graves entre los bomberos, pese a las condiciones adversas en las que operaban.
Además, promovió la cultura de la prevención entre la ciudadanía, logrando disminuir incidentes domésticos y llamadas falsas, aunque siempre insistió en la importancia de la responsabilidad social, especialmente durante periodos vacacionales.
El comandante también mantenía viva la memoria histórica de la corporación, recordando que el antecedente del cuerpo de bomberos en Orizaba data de 1881, mientras que la actual Central 119 fue fundada en agosto de 1970, tras la creación del patronato en 1969.
Su liderazgo, sencillez y compromiso lo convirtieron en un personaje ampliamente reconocido y respetado por la población, quienes hoy recuerdan a un hombre que dedicó su vida a proteger a los demás, muchas veces arriesgando la propia.
La partida de Manuel Jiménez Cadenas deja un vacío en el servicio de emergencias, pero también un ejemplo de vocación y entrega que permanecerá como legado para las futuras generaciones de rescatistas en Orizaba.






















