París cuenta con numerosos parques y jardines públicos a cargo de la municipalidad que los mantiene limpios y floridos a lo largo del año.



Sin embargo, hay jardines menos visibles, estos son de propiedad privada, pues pertenecen a ciertos inmuebles residenciales y su manutención incumbe a los residentes.



Estos patios interiores constituyen espacios verdes que hacen más llevadera la transición entre la agitación citadina exterior y la vida familiar y serena al interior del inmueble.

























