El fútbol es un juego de errores. El que cometa menos errores, gana. Camelot.
La verdad el título que le pusieron no era el adecuado, era mejor: Las tranzas o pillerías de la FIFA. Los entresijos hacen referencia, en sentido figurado, a los aspectos ocultos, secretos o las complicaciones internas de un asunto o situación. Por ejemplo, cuando se habla de “conocer los entresijos de un negocio”, significa entender todos sus detalles, mecanismos internos y funcionamientos. Toco el tema porque ayer me chuté con mi cena de un mango y una pera, ando a dieta, una serie cuando la FIFA y Blatter y Havelange, comenzaron a forjar un imperio que es uno de los más grandes del mundo. Lo explico, el presidente de FIFA es similar a un jefe de estado y hasta a un rey, se tutea con todos ellos, todos les hacen reverencia, afilia más países que la ONU (211 a nivel mundial), y es nombrado por 25 pelados que representan las confederaciones. Cuál sufrir, por eso Sep Blatter se quería quedar una eternidad, sin que nadie lo tocara.
Entre trastupije y trastupije vendían los mundiales al mejor postor y quien tuviera más dinero comía más pinole. No les importaban los asuntos raciales ni los comunistas ni los gorilas de la derecha, como le ocurrió a Argentina en otro tiempo de dictadores, que aquel Mundial olía a sangre cautiva y la gente gritaba gol. O con Putin, que es un killer y violador de los Derechos Humanos o con los mismos de Catar, que no permiten ni siquiera que las mujeres asistan a los estadios.
LA FIFA Y COMO LOGRARLO
Las escenas de Netflix llevan a Blatter a sentirse superior a cualquiera, porque un mundo de estrellas les quiso bajar. Hasta que una vez se filtró por allí esas pillerías y quién creen que entró a ese quite, el sistema judicial de Estados Unidos, como lo hicieron ahora con Rocha Moya y todos los narco morenos de México, y es porque no solo les afecta, utilizan su sistema bancario para lavar dinero y con solo eso tienen el derecho en entrar hasta la cocina de tu casa, detenerte, esposarte y llevarte a cuentas.
Así les pasó una mañana que el mundo del futbol se cimbró. Cuando hubo unos 12 arrestos del FBI y los mariachis tocaron
Gloria, gloria, aleluya.
Pero el futbol solo se medio lavó la cara. Cayó Blatter y siguió Platini, que también arañó un billete y le sacaron tarjeta roja y se marchó y a su barco le llamo libertad.
Entonces apareció un pelón de buen humor, siempre sonriendo, Gianni Infantino, el suizo italiano que ha venido a visitar varias veces a su amigo, Emilio Azcárraga Jean, y sonrientes se les vio pisando la grama sagrada del Estadio Azteca, en este país donde Pelé se engrandeció y nació la Mano de Dios y aquella jugada de Maradona llevándose a todos los ingleses.
Buena película de mini serie, para quienes gustan del futbol.
Véanla, era una tarde lluviosa orizabeña con truenos tremendos y así se disfrutaba más.











